dic 152013
 
Julio LLamazares

Los concejos

JULIO LLAMAZARES

             Que la cuna del parlamentarismo, como presume León de ser (¡para lo que le ha servido!, diría mi madre si todavía viviera), esté a punto de perder sus órganos democráticos más antiguos, los humildes concejos pueblerinos, que ni el mismísimo Franco se atrevió a suprimir en su Dictadura, debería hacer pensar a los leoneses que algo mal han tenido que hacer para que todo el mundo se ensañe con ellos.

Los concejos abiertos, la forma de democracia más popular y directa: cada vecino un voto (y voz para defenderlo, nada de representantes), remontan su existencia a la Edad Media, cuando este país que se llama España ni siquiera existía aún como tal, y ha pervivido hasta nuestros días junto a otras tradiciones y costumbres populares, algunas de las cuales, como las hacenderas o la veceras, tan leonesas, son un añadido de ellos. Hasta el toque a concejo campanil, que también se conserva aún en algunos pueblos, tiene que ver con esa cultura, la del republicanismo auténtico, que es el único en el que uno cree.

Quizá por eso el Gobierno quiere suprimirla ahora. Con la disculpa de racionalizar la Administración, eufemismo que quiere decir otra cosa como todos los eufemismos que utilizan los políticos, y de sanear las cuentas de los ayuntamientos(ahora van a tener la culpa de los excesos y los caprichos de los alcaldes los vecinos que los sufren), el Gobierno se quiere cargar las juntas vecinales y quedarse con sus propiedades históricas. Que es de lo que al fin se trata. De eso y de suprimir de un plumazo esa anomalía política que supone que a estas alturas haya algo que escape al poder de los partidos y que se dilucide al margen de ellos. Hasta ahí podíamos llegar, habrá pensado seguramente el antiguo registrador de la propiedad de Villafranca del Bierzo Mariano Rajoy, cuyo paso por esa villa levítica se recuerda allí todavía, aparte de por su aspecto de opositor sempiterno y gris, por su escasa afición a mezclarse con el vecindario, seguramente para no contaminarse de sus ideas.

La Nueva Crónica de León, 15 de diciembre de 2013. Foto de EFE.