Nov 042015
 

SAN EMILIANO / MUNICIPIOS / LOCALIDADES / PUEBLOS / SAN EMILIANOLa Junta frustra el intento de la Diputación y el colectivo de crear una mesa de trabajo sobre el papel de los concejos.

A. Domingo | Redacción 04/11/2015

La ordenación del territorio que ha propuesto la Junta de Castilla y León «no tiene en cuenta a la existencia de entidades locales menores en muchos municipios para la atribución de competencias, de manera que trata igual a municipios cuyos habitantes se concentran en una sola localidad que a otros cuya población se distribuye en distintas localidades, con sus entidades locales menores correspondientes». Es el diagnóstico del secretario general de la Federación Leonesa de Entidades Locales Menores, Carlos González-Antón, que denuncia, además, el desinterés de la Administración autonómica por la mejora de regulación jurídica de las entidades locales menores (ELM) de Castilla y León.

Para la federación leonesa, la prestación de los servicios públicos en municipios con la población más dispersa es más complicada, «hecho que debería tener en cuenta la nueva ordenación, pues la realidad de un municipio de Valladolid de 800 habitantes en un único núcleo de población no es la misma que un municipio de León de 800 habitantes repartido en 12 juntas vecinales, que además prestan servicios municipales, como el agua, alumbrado, entre otros».

Representantes de la federación han manifestado que la Junta no comparte la idea de la Diputación de León y las pedanías de la provincia de crear una mesa de trabajo que aborde el papel de las juntas vecinales en la nueva ordenación, planteamiento que defendió el presidente provincial, Juan Martínez Majo, tras recibir a los directivos de la asociación leonesa de pedanías a mediados de septiembre. En un encuentro posterior de la federación autonómica con la viceconsejera de Ordenación del Territorio, María de Diego, y el director de Ordenación del Territorio y Administración Local, Luis Miguel González Gago, «nos dijeron que la Junta no cree necesario este órgano de discusión, ni tampoco una reforma de la legislación local que defina mejor sus competencias o incluso crear una norma específica» sobre las juntas vecinales. En otras comunidades, donde existen leyes específicas para las ELM, incluso ya se han puesto en marcha para mejorar las mismas, como en la vecina Asturias, donde el Principado «va a reformar la ley de parroquias rurales y la de elecciones locales», precisó González-Antón.

«Es preciso regular los servicios de secretaría en las entidades locales menores», porque el decreto estatal vigente «es insatisfactorio, no da seguridad jurídica, por lo que la Junta debe retomar la aprobación de un reglamento de Castilla y León, que sustituya al intento frustrado de 2013».

Las entidades locales menores necesitan «precisar sus competencias, ganar seguridad jurídica, tener un instrumento de financiación eficaz y disponer de la adecuada asistencia de un secretario que no puede llegar de la secretaría del Ayuntamiento, ya que, en ocasiones, los intereses del municipio y los de las juntas vecinales colisionan» y para ello hace falta reformar la Ley de Régimen Local de Castilla y León, incorporar las ELM en la ordenación del territorio de una forma real, no meramente nominal, y apoyar decididamente a sus federaciones autonómica y provinciales».

La federación atribuye la falta de candidaturas en muchos pueblos «a la sensación de abandono que tienen muchos alcaldes pedáneos», señaló el presidente de la federación leonesa, Andrés Buelta, que reclama «que se facilite la labor» administrativa en las juntas vecinales.

Abr 022014
 

salamancaRENDIR CUENTAS NO ASEGURA LA PERVIVENCIA DE LOS CONCEJOS, PEDANIAS Y  PARROQUIAS RURALES

Las ELM tachan de inconstitucional la reforma Local, consideramos que incumplen varios derechos de las Entidades Locales Menores, en Asturias, Parroquias Rurales

Los representantes de las Federaciones que asistieron a la asamblea de la Federación Nacional de Entidades Locales Menores, celebrada en Salamanca el día 29 de marzo, acordaron realizar un esfuerzo pora explicar a las  ELM. (Parroquias Rurales, Juntas  Vecinales y Concejos) los cambios legislativos a los que les obligan la Ley de Estabilidad Presupuestaria y de cuyo incumplimiento podría derivarse la desaparición muchas de estas  entidades locales

«Los remanentes de tesorería pueden suponer un problema para muchas juntas vecinales, porque no se puede destinar el ahorro de una entidad local a sufragar el gasto corriente, sino que éste debe cubrirse con ingresos corrientes», explicó el secretario general de la Federación Asturiana de Parroquias Rurales, José Manuel  García del Valle  “se penaliza al que gestiona bien”

También se acordó organizar  reuniones en las distintas Comunidades Autónomas con el fin de explicar a las ELM que el nuevo panorama legislativo «no se limita a presentar las cuentas una vez al año, sino que, además, deben tener en cuenta las restricciones de gasto que existen ahora». La gestión de las ELM se complica «por la falta de ingresos corrientes» al carecer de capacidad tributaria.

«En la mayoría de las ELM creen que con llevar las cuentas como hasta ahora ya cumplen y hay que hacerles llegar el cambio que existe en la gestión», añadió García del Valle. Según el secretario general de Asturias, los remanentes se podrán utilizar para la inversión «si esta es sostenible y se elabora un plan económico-financiero».

La Federación Nacional de Entidades Locales Menores acordó también apoyar los recursos de inconstitucionalidad contra la reforma local «que defienden que las autonomías tengan las competencias sobre las ELM, así como «fortalecer las relaciones con la Federación Española de Municipios y Provincias y abrir la interlocución con el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas y con los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados».

Dic 082013
 

El latir de un pueblo

Manuel Fraga envió en los años 60 el aparato que inauguró en Carrizal de Luna el primer teleclub de la zona, que mantiene una intensa actividad
Elena F. Gordón       07/12/2013 Leonoticias.com
ICAL Tele-Club de la localidad leonesa de Carrizal de Luna. (Foto: Campillo)

ICAL Tele-Club de la localidad leonesa de Carrizal de Luna. (Foto: Campillo)
Bar, discoteca, restaurante, biblioteca, salón social… “Esto es todo y aquí se hace de todo”. Así resume Urcisino Díez  la esencia del teleclub, un espacio mucho más concurrido de lo que cabría imaginar en un pueblo con una treintena de habitantes censados. “Antes había más gente, igual hubo 50 y ahora somos 20 y pico. En verano, más, pero en noviembre se marchan y hasta abril no los ves”, afirma el ex pedáneo de Carrizal, ex concejal del municipio al que pertenece la localidad, Soto y Amío, y encargado de turno del local, por todos conocido como Sino. Nadie mejor que él para resumir la historia de este recinto cuya actividad y afluencia de público -llegado también de otros pueblos y otras comarcas- sorprende.El teleclub nació después de que una maestra de la localidad de Garaño sugiriese a los vecinos solicitar un televisor al entonces ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga. “Nos dio la dirección y le escribió un fraile que murió el año pasado, que estaba en Brasil y venía aquí de vacaciones, Laurentino Álvarez Díez. Era la época en la que se fundaron”, recuerda Sino. La carta surtió efecto y Carrizal de Luna estrenó en los años 60 el primer teleclub del entorno.

“No había ni una tele en las casas. Fue la primera del pueblo y de toda la zona. Nos contestó la carta diciendo que sí, que nos la concedían y tuvimos que ir a León a recogerla y la trajeron en el coche de línea”, relata como si hubiera ocurrido ayer mismo. El teleclub se abrió en el espacio que ocupaba la escuela ya cerrada del pueblo, de la que conserva algunos mapas y libros. “Los últimos que estudiaron en ella ya tienen hoy 65 o 66 años”, puntualiza.

Belén Martínez y Yolanda Otero preparan unas patatas con jabalí. (Foto: Campillo)

Una revolución en el pueblo

La llegada de la televisión supuso una lógica revolución. “El día que había toros venían aquí los de otros pueblos para ver las corridas. Los toros, el fútbol y la Semana Santa, lo que más”, subraya y matiza… “¡Cuidado, que las mujeres rezaban aquí y todo y nos reíamos a lo grande”. “Aquí justo era la vivienda de la maestra y estaba todo medio caído, teníamos una mesa y cuatro gaseosas y coca colas y era donde nos reuníamos y nos juntábamos”, explica. El teleclub funcionaba ya entonces por turnos, como ahora y cada 15 días un vecino se hace cargo de atender a la variada clientela del local. “La diferencia es que antes éramos muchos para hacernos cargo de esto y ahora sólo cinco. No hacemos cuentas ni nada… y los precios son de saldo, esto es nada más que cambiar el dinero pero como no tenemos más gasto que la luz…”.

Teleclub de la localidad leonesa de Carrizal de Luna. (Foto: Campillo)

Un ‘After Hour’ rural

Una estufa-bidón calienta una de las estancias, amueblada “de esa manera… el alcalde nos dio sillas que quitó él” y donde un día lució el aparato llegado de la capital de España hoy contemplan una gran pantalla de plasma de última generación. Un armario alberga numerosos libros, “algunos de la escuela y algunos que mandaban; hay gente que sí los lee y otros ni los miran”. El teleclub tiene horario nocturno. En verano abre sobre las 11 hasta la una y media aproximadamente, “y ahora en invierno, a las diez o diez y media y normalmente hasta las dos, como poco, no marchan de aquí. Echan unas partidas y el tiempo se va”.

De hecho, dos de los asiduos más veteranos, Perfecto Álvarez y Arsenio Fernández, reconocen que muchas noches, “nos dan aquí las tres y pico o las cuatro de la mañana”. A sus 81 y 78 años, respectivamente, disfrutan como los que más de la compañía y del ambiente. “Hay que mirar por los pueblos pequeños”, defienden mientras aseguran que el teleclub “todos son bienvenidos”. Los cuatro chavales del pueblo y los que llegan de fuera también allí un espacio de convivencia. “Los niños a diario no vienen porque tienen que madrugar pero los fines de semana sí”, dice Sino. Preguntado sobre que es lo que más le gusta del teleclub, responde Raúl, uno de los pequeños: “Concretamente, todo”.

Los vecinos de Carrizal , Arsenio Fernández y Perfecto Álvarez. (Foto: Campillo)

La caza, denominador común

Hoy toca cena y el teleclub está lleno. Una hembra de jabalí cazada hace unos días protagoniza el menú de patatas, carne guisada y tarta de queso que completan con vino, café, pastas y orujo y una copa. Por todo ello pagan un precio casi simbólico que sirve para cubrir gastos. Las cocineras y camareras son un grupo de mujeres que dedican toda la tarde a preparar los alimentos y que de forma voluntaria se encargan de atender a los comensales. Ellas cenan después, mientras el resto calienta motores con el primer ‘cubata’. Después, para quien quiera, hay baile y lo que cada uno aguante.

En torno a la mesa se juntan 40 y pico personas y han llegado a estar, comentan, hasta 60. La frecuente y tradicional presencia de cazadores de la zona propicia estos encuentros sociales y gastronómicos a los que acude gente que se desplaza unos cuantos kilómetros para encontrar en un apartado y pequeño pueblo una ‘marcha’ que para sí quisieran muchos bastante más grandes y poblados. La caza es la especialidad de la casa pero nadie desprecia una paella, un cordero o un pulpo en estas reuniones en las que se extiende a los llegados de fuera -habituales o casuales- el clima de convivencia que propicia el recinto.

“Todos nos entendemos y procuramos colaborar un poco”, señala una de las cocineras. “Los fines de semana hacemos cenas aquí y viene gente conocida de otros pueblos. Hay buen rollo. Vienen hasta de León y de todos los alrededores”, explica una de las comensales. “Es un ambiente muy familiar. Aquí puedes hacer lo que tú quieras. Yo llevo viniendo 17 años”, señala otra a la que le sigue una tercera: “Yo llevo 27 años viniendo. Ahora está mucho mejor. Me acuerdo que mi suegra me contaba cuando traían cada uno platos de casa y cubiertos y todo y no tenían agua”.

También tiene recuerdos vinculados al teleclub desde hace décadas el alcalde del municipio, Miguel  Ángel González Robla. “Ya iba de chaval y jugábamos a las siete y media. Allí la gente se entera de todo lo que pasa por la zona y lo comenta. Es como un pequeño parlamento con un ambiente muy distendido, donde todos se conocen, sean de donde sean”. El Ayuntamiento ha hecho distintas aportaciones de mobiliario y electrodomésticos. Estamos para atender a los vecinos”, señala mientras comparte mesa con el pedáneo de Carrizal, Eloy Álvarez, los habituales y algunos invitados. En el propio municipio hay otro teleclub y varios más en la provincia pero todos coinciden en que la afluencia, el ambiente y la actividad de este es superior a la habitual.

El espíritu de este teleclub lo concreta Sino: “Lo mejor es la unión y que nos vemos. Si no, nos tendríamos que saludar los que vamos a misa. Los jubilados andan por ahí, el resto a trabajar y todas las noches nos juntamos aquí. En pocos pueblos habrá tanta convivencia. Todo Dios se habla, con unos más que con otros, pero todos”, sentencia.

Uno de los vecinos se calienta en el brasero del teleclub. (Foto: Campillo)

Exterior del teleclub de la localidad de Carrizal de Luna. (Foto: Campillo)

Oct 022013
 

El presidente de la Asociación de Concejos de Álava en la puerta de la sede ubicada en Elorriaga.“Fomentar lo local y la participación vecinal es lo que produce ahorro”

El presidente de la Asociación de Concejos de Álava, Javier Argote, apuesta por el mantenimiento de las entidades locales, en riesgo de desaparición debido a la reforma de la Administración Local del Gobierno de Mariano Rajoy.

“Vienen a por el patrimonio de estas poblaciones porque su venta va a salvar a muchos ayuntamientos de la deuda”.

“La Diputación no podrá asumir todas las tareas que nosotros sacamos adelante y privatizarán los servicios. Ese en nuestro miedo”.

Natalia González de Uriarte Gasteiz

01/10/2013 – 20:26h

El presidente de la Asociación de Concejos de Álava en la puerta de la sede ubicada en Elorriaga.

El presidente de la Asociación de Concejos de Álava, ACOA, apuesta por el mantenimiento de las entidades menores de Álava, denominadas concejos, frente al adelgazamiento de la administración que persigue la reforma local del Gobierno de Mariano Rajoy. Javier Argote considera que fomentar lo local y la participación vecinal en el desempeño de tareas que atañen a los núcleos de población sí supone un ahorro y no la supresión de estos órganos. El colectivo alavés celebra a lo largo de hoy y mañana las jornadas “Los Concejos ante la reforma local” con el objetivo de que los grupos políticos participantes con representación en el Congreso se posicionen y revelen si apoyarán las enmiendas en defensa de los concejos alaveses planteadas por la asociación al proyecto de ley de racionalización y sostenibilidad de la Adminsitración local.

Pregunta. ¿Qúe particularidades diferencian a los concejos alaveses del resto de las entidades locales?

Respuesta. Los concejos de Álava no se rigen por el régimen común sino por el régimen foral. No dependemos en absoluto de los ayuntamientos sino de la Diputación foral de Álava, que es la que tiene la capacidad de tutela. Otra de nuestras particularidades es que la mayoría son concejos abiertos. Funcionan mediante la celebración de asambleas vecinales que son como el gobierno del concejo. Todos los vecinos mayores de 18 años pueden acudir a la asamblea y en ese foro se expone, se participa y se decide. Otra de las características es que en los concejos alaveses no hay participación de los partidos políticos. Hay elecciones cada cuatro años y concurren los vecinos. Puede haber candidatos y si los hay, la lista es abierta y en aquellos en los que no hay candidatos todos los electores son elegibles. En la actualidad funcionan 335 concejos en Álava de los que sólo 17 son cerrados. El resto son abiertos.

P. ¿Y la gente participa en las asambleas?

R. Sí, la participación es constante. También es cierto que es mucho mayor cuando los temas implican a muchos vecinos. la gente acude a las asmbleas y a las veredas, que es el trabajo comunitario. Saben que el bienestar de su pueblo depende también de su implicación. hay ninguna administración que llame a sus vecinos a vereda.

P. ¿Hasta dónde abarcan las competencias de los concejos?

R. Quitando urbanismo y los impuestos, que son competencia exclusiva de los Ayuntamientos, llegamos a todo lo demás. Por ejemplo hay 33 concejos que tienen su propio consultorio médico, hay 274 concejos que tiene su centro social, 313 su propio cementerio o 233 que gestionan directamente su alumbrado público.

P. ¿Por qué el anteproyecto de ley de la reforma local es perjudicial para los concejos?

R. Porque se carga de un plumazo el régimen foral. Equipara, hace tabla rasa y trata igual a un concejo alavés que a uno soriano y no somos iguales. Las entidades menores del resto de las provincias funcionan, excepto en contadas ocasiones como concejos cerrados, como junta administrativa en la que sí participan los partidos políticos. Sólo se elige directamente al presidente porque los vocales los elige el Ayuntamiento de cabecera al que presentan sus cuentas. Además el régimen foral se ha mantenido initerrumpidamente desde el siglo IX, lo que no puede ser es que ahora en el siglo XXI, en el año 2013 vayamos a perder eso. La Diputación y las Juntas generales tienen que defender su foralidad porque además se está funcionando muy bien.

P. ¿Qué otras consecuencias conllevaría la aplicación de esa ley de racionalización y sostenibilidad de la Adminstración local?

R. Nos preocupa qué va a ocurrir con todos los bienes que tienen los concejos. En el caso de Álava, más del 80% del monte es público y más del 70% del patrimonio edificado- inmuebles sociales, frontones, boleras, casas como la del maestro o la del cura- también. Todo lo que se ha ido haciendo es propiedad de los concejos. Ese patromonio pasaría a manos de los ayuntamientos y en nuestro caso, a la Diputación alavesa. María Dolores de Cospedal ya anunció que en Castilla La Mancha iban a vender muchas hectáreas de monte público y que se iban a hacer con unos 700 millones de euros. Vienen a por el patrimonio porque su venta va a salvar a muchos ayuntamientos de su deuda. Existe también un riesgo evidente de privatización de los servicios.

P. Pero en el caso de Álava, si los concejos desaparecen, ¿su papel lo desempeñaría la Diputación Alavesa, no?

R. Los concejos alaveses estamos dando el abastecimiento, el saneamiento, mantenimiento de las calles y el monte público; nos ocupamos de los caminos rurales, de los cementerios, de los centros sociales, etre otras tareas. Esta ley dice es que va a a marcar un precio por los servicios. Toda aquella entidad local, de menos de 20.000 habitantes, que no cumpla este precio, perderá esas competencias que pasarán, en nuestro caso, a la Diputación y será esta institución quien se ocupe de estas tareas durante cinco años. Pero la Diputación no tiene capacidad de asumir todo lo que hasta ahora hacemos nosotros. Llegados a este punto vemos de nuevo, un peligro de privatización, que no es la panacea, por cierto. No implica sin más abaratamiento de precios, sino peor servicio y en muchas ocasiones no más barato.  El fin de la empresa pública es dar un buen servicio pero el de la empresa privada es ganar dinero. Y eso nos da mucho miedo. Esta reforma nos aboca a una muerte por inanición porque aunque digan que no desaparecemos sino no cumplimos esos requisitos que marcan nos quitan las competencias y una entidad local sin competencias, qué es, qué sentido tiene: ninguno.

Tiene que quedar claro que los concejos no costamos nada a la administración y no tenemos déficit. Con la excusa de la crisis se está pretendiendo una vuelta al año 1954, a la ley de bases de Franco, con un control férreo de los ayuntamientos, de sus gastos, de sus miembros.

P. ¿No es inevitable la desaparición de estos órganos menores en tiempo de adelgazamiento de la administración?

R. Tiene que quedar claro que los concejos no costamos nada a la administración y no tenemos déficit.  Con la excusa de la crisis se está pretendiendo una vuelta al año 1954, a la ley de bases de Franco, con un control férreo de los ayuntamientos, de sus gastos, de sus miembros…La eliminación de los concejos no supone ningún ahorro, ni en Álava, ni en el resto del estado porque no hay gastos administrativos excesivos. Aquí en Álava tendrán personal administrativo cuatro concejos grandes. El resto no lo tiene. Todo lo hace el presidente o los vocales voluntariamente y altruistamente porque por ley, la propia norma foral, ya dice que el cargo será gratuito, no se puede poner sueldo. Solo podrá cobrar los gastos de teléfono o de viajes. Los concejos somos un ejemplo de ahorro clarísimo. No somos adminsitraciones engorrosas, sus cargos son gratuitos, sus vecinos participan en la veredas sin cobrar un duro, se llevan los servicios básicos sin coste administrativo excesivo. ¿Por qué no fomentamos eso en vez de eliminarlo?

P. Entonces, ¿no les convence en absoluto el nuevo decreto?

R. En todas las normas que va sacando el Gobierno de Mariano Rajoy, sea en sanidad, en educación…hay un intento de recentralización. Ellos plantean que la adminsitración local es un maremágnum con demasiados ayuntamientos, demasiadas entidades locales menores, demasiados consorcios y mancomunidades. Luego hablan de lo que cobran los alcaldes y lo que cobran los concejales pero de los grandes, porque en lo pequeño no cobra nadie. Y finalmente después de presentar ese panorama proponen eliminar más de 3.000 entidades locales menores, fusionar ayuntamientos, reducir concejales y bajales los sueldos. Planteado de ese modo tiene muy buena venta. Pero nosotros creemos que es precisamente al revés. Se trata precisamente  de lo contrario. Lo que hay que fomentar es lo local, y dentro de lo local es la participación y eso es lo que produce ahorro.

P. ¿Con qué apoyos cuentan para sacar adelante esa enmienda en defensa de la particularidad de los concejos que han presentado al decreto?

R. Con esa enmienda pedimos que se introduzca una salvaguarda para el régimen foral dentro de esa ley. Hasta ahora sólo el PNV incorporará esta petición entre sus enmiendas. Esperamos respuesta del resto de los partidos. El PP tiene el poder de decisión con su mayoría absoluta. Si el PP alavés lo quiere, tendrá capacidad como para que se sigan manteniendo los concejos. Ellos nos han manifestado que defienden este mecanismo y que va a aclarar de qué modo afectará esa ley a los concejos alaveses, aunque aún no nos ha dicho cómo. No lo sabemos. Por este motivo hemos organizado las jornadas. Van a participar portavoces de los grupos con representación en Madrid y trataremos de que cada uno de ellos se posicione y digan si van a defender nuestros postulados en Madrid. Creemos que, n uestros representantes en Juntas generales, independientemente de sus siglas, deben apostar por su territorio y sus competencias, sean del PP o sean de cualquier otra agrupación.

P. ¿Usted confía en la potencialidad de los concejos como generadores de reactivación económica y social?

R. Sin duda. Tenemos capacidad para absorver una cierta cantidad de población y para hacer promoción económica. Ahora estamos negociando con la Cámara de Comercio, Diputación y Gobierno vasco intentar reabrir los antiguos ultramarinos que abastecían a las familias de los pueblos. Tenemos vivienda pública vacía y estamos tratando de atraer a profesiones liberales para que se instalen en los pueblos. La finalidad última de todas estas propuestas es que se asiente más población en los pueblos. Y quién ha mantenido hasta ahora a la población en los núcleos rurales alaveses es el concejo, eso es indiscutible. Hay un dato muy esclarecedor: en Álava un tercio de lo que siembran los agricultores va a parar a ellos, el otro tercio lo tienen en alquiler y el otro tercio restante es comunal. Lo mismo ocurre con los pastos. Todo eso se gestiona desde los concejos y lo habitual es que la explotación se ceda a los que viven en los pueblos. Eso es un mantenimiento de la población. Y el tener unos servicios cercanos y en los que se puede participar, también.

Sep 162013
 
logo_concejos_nacional_colorCOMUNICADO DE 16 DE SEPTIEMBRE DE 2013
LA FEDERACION ESTATAL DE PEDANÍAS EXIGE QUE LA LEY MANTENGA SU CARACTER DE ENTIDAD LOCAL
La organización que representa las federaciones de los territorios con la gran mayoría de las entidades locales menores de España propone unas enmiendas a todos los grupos parlamentarios que recogen los argumentos del Consejo de Estado. Estas enmiendas se están haciendo llegar a todos los grupos estatales y autonómicos.
Las enmiendas se ciñen a la regulación de las ELM. Se basan en tres puntos esenciales:
1. Debe mantener su carácter de entidad local, que se suprimiría con texto del gobierno. Y por supuesto, mantener su personalidad jurídica, competencias y patrimonio.
2. La regulación debe corresponder a las Comunidades Autónomas.
3. Se mantiene la obligación de rendir cuentas al Estado y a la Comunidad Autónoma, ampliando el plazo a 12 meses. Se propone que la entidad que no rinda cuentas en dicho plazo, pase a ser gobernada por una gestora nombrada por la Comunidad Autónoma; rechazando la solución del proyecto actual de que sea suprimida la entidad local menor.
Por otro lado, la Federación de Concejos, Pedanías y Parroquias Rurales de España no comparte las grandes reivindicaciones de la FEEM, organización liderada por la Federación Andaluza de ELM, que propugna una misma denominación para todo el Estado, (ELA, coincidente con la andaluza, por cierto); que sea el Estado el que regule unas competencias claras y directas y que se fije la financiación en los Presupuestos Generales del Estado. Entendemos que estas propuestas no responden a la reivindicaciones de la inmensa mayoría de las Entidades Locales Menores de España y, además, ponen en riesgo la posibilidad de llegar a un acuerdo entre todos los grupos parlamentarios.
Se pueden consultar las enmiendas en el siguiente enlace:

ENMIENDAS FEDERACION DE CONCEJOS, PEDANIAS Y PARROQUIAS RURALES DE ESPAÑA