Dic 182015
 

Federación Leonesa de Entidades Locales MenoresCARLOS GONZÁLEZ- ANTÓN ÁLVAREZ ABOGADO. CATEDRÁTICO EU DE DERECHO ADMINISTRATIVO 18/12/2015

Los próximos cuatro años serán determinantes para el futuro de nuestras juntas vecinales y concejos. Las reformas emprendidas tanto por el Gobierno estatal como por el autonómico afectarán tan severamente a los entes locales menores que estas instituciones, que han gobernado nuestros pueblos durante diez siglos, o bien se modernizan y adaptan a las nuevas realidades, o bien desaparecerán. El momento es crítico y en estas elecciones generales la Administración local de territorios como el de León, se está jugando mucho.

En la última legislatura, ante las amenazas de supresión, los pueblos han tomado conciencia de la necesidad de tener voz propia y han creado sus federaciones provinciales, autonómicas y estatal. Organizaciones que, salvo alguna excepción, han sido ninguneadas por administraciones y partidos políticos, que ven en las reivindicaciones de los pueblos una amenaza para la distribución actual de poder e influencias. Esperemos que esta percepción cambie.

La legislación local estatal ha afectado de lleno a las ELM, privándolas con carácter general de su carácter de ente local, exigiendo una rendición de cuentas y un régimen presupuestario de una complejidad no adaptada a su tamaño y la incorporación a una administración electrónica muy alejada de sus capacidades. Tampoco se ha actualizado la regulación de los secretarios de las juntas vecinales. Si ello se une, en el caso de Castilla y León, una nueva ordenación del territorio en la que no se tienen en cuenta las competencias que prestan nuestros pueblos, estamos ante un escenario en el que lo que hagan nuestros legisladores a partir de enero conformará radicalmente el futuro de nuestra Administración Local.

Si bien algunos opinan que todas las juntas vecinales deberían desaparecer, parece obvio que en provincias como León, o Palencia, o Burgos, si un nivel administrativo es insustituible es el de los concejos, pues sería totalmente inasumible la gestión por el Ayuntamiento de los asuntos colectivos de todos los pueblos en su dispersión. Nuestros pueblos tienen bienes comunales, montes de utilidad pública y de propios, bares y centros comunitarios, prestan servicios como abastecimiento de agua, organizan fiestas y romerías. Todas estas competencias y servicios deben seguir ejerciéndose y prestándose desde el ámbito más cercano al ciudadano, que es precisamente el concejo o junta vecinal. No hace falta apelar al principio europeo de subsidiariedad, sino al sentido común y a la eficacia.

¿Qué debemos pedirles a nuestros futuros diputados? En primer lugar, que devuelvan a los concejos la naturaleza jurídica de verdaderos entes locales, perdida en la última reforma legislativa. En segundo lugar, que refuercen el concejo como forma de gobierno absolutamente democrática. En un momento en el que todos dicen querer fomentar la participación ciudadana en el ámbito local, se debería recuperar la figura del concejo como institución en la que ha residido durante siglos la democracia directa. Reforzar el concejo en la legislación básica local y en el régimen electoral general como forma de gobierno de los entes locales menores sería una prueba de verdadera calidad democrática.

En tercer lugar, se debe flexibilizar la normativa presupuestaria y contable, para que, garantizando la plena rendición de cuentas, se faciliten las tareas burocráticas. El Gobierno debe crear una plataforma de Administración electrónica común para las 3713 ELM que hay en España, para facilitar estas tareas con el mínimo coste. Por último, debe tomarse en serio la necesidad de regular la función de secretaría e intervención en los concejos y juntas vecinales, para dotarles de asesores y fedatarios públicos fiables e independientes.

La simplificación de los niveles de la administración local tendrá en los concejos un claro beneficiario, pues de esta forma podrán llegar más recursos a los pueblos. La multiplicación de cargos y entes intermedios en el mundo local solo sirve para que a las juntas vecinales nadie las tenga en cuenta, pues cada vez están más lejos de los centros de poder. Muchos políticos olvidan que nuestros pueblos no están regidos por ayuntamientos, sino por juntas vecinales; y siempre lo han estado. Por ello, si los ayuntamientos son tan débiles como las juntas vecinales, más que una ayuda son un lastre y se hundirán juntos. Nuestras juntas vecinales necesitan ayuntamientos fuertes y estos ayuntamientos necesitan juntas vecinales eficaces que sean la Administración de cercanía que siempre han sido. Mantener ayuntamientos débiles; multiplicar mancomunidades, distritos o unidades básicas; perpetuar diputaciones que solo dan a los pueblos 5.000 euros al año y no a todos, es condenar a nuestros pueblos y a nuestra provincia al subsidio y finalmente a la despoblación.

Nuestros pueblos necesitan más apoyo que subvenciones. Necesitan menos limosnas y más confianza para que generen más recursos de sus montes, de sus comunales, de su actividad. En vez de trabas administrativas, requieren tener un sistema competencial y de financiación estable. Es urgente un programa de modernización para ser útiles a sus vecinos en el siglo XXI. El próximo 20 de diciembre nos jugamos el futuro de nuestros pueblos, el futuro de León. Pero para ganarlo, los concejos deben alzar su voz de nuevo.

Nov 252013
 
  • Vicente Flórez acabó hace cincuenta años con el llamado “foro del pan del cuarto”
Los habitantes de las comarcas leonesas de Babia y Las Omañas rinden ayer y hoy homenaje a Vicente Flórez de Quiñones y Tomé, el notario que hace cincuenta años les libró de los últimos tributos medievales, y en concreto, del llamado «foro del pan del cuarto», por el que los campesinos debían ceder a los condes de Liana, desde los comienzos del siglo XV, la cuarta parte de todas sus cosechas. La abolición del foro leonés, en un pleito que los concejos llevaron hasta las Cortes Constituyentes de la Segunda República, supuso el final de todos los tributos feudales que todavía tenían vigencia en España.

Vicente Flórez de Quiñones, descendiente de una familia de hidalgos que fundó un mayorazgo en Murias de Paredes hace cuatro siglos, fue abogado a los dieciocho años, notario a los veinte y uno de los intelectuales de la época que tuvo que salir de su tierra, al iniciarse la guerra civil, por sus ideas republicanas. Desde entonces, ha ejercido su profesión en Córdoba, donde también es miembro numerario de la Real Academia de la Historia y presidente de la sección de Ciencias Morales y Políticas y de la Asociación Cordobesa de Derecho Agrario.Los paisanos de Las Omañas y Babia hicieron entrega a Flórez de Quiñones del título de hijo adoptivo de los ayuntamientos y pueblos de ambas comarcas, en un acto que tuvo lugar ayer, en la localidad de Riello y que prosigue hoy en la «fiesta del pastor», una romería que rememoran los concejos de la Mesta medieval en los Barrios de Luna. El homenaje recuerda los buenos oficios que el notario desempeñó ante las Cortes en nombre de los catorce pueblos que integraban el antiguo concejo de Villamor de Riello y que, según el propio interesado, «eran un pleito sin dinero de por medio, que no quería ningún abogado».

Los pleiteantes llegaron a Madrid de la mano de Justino Azcárate, diputado de la República y senador hoy por UCD, y contaron con el apoyo de algunos políticos de la época -«unos han muerto y a otros los han asesinado-, entre los que el notario recuerda con especial amistad al entonces secretario de Manuel Azaña, Vicente Gaspar. Ningún partido había llevado la cuestión de los foros feudales a los anteproyectos de reforma agraria, por lo que fue necesario incluirlos en un nuevo apartado de la ley y en algunos decretos posteriores, redactados por el propio Flórez de Quiñones.

Desaparición de las propiedades comunales

La historia de este tributo y su evolución a lo largo de los siglos -en los que, de la cuarta parte de las cosechas, se pasó a una cantidad fija en especies, que luego fue traspasada a terceras personas por los últimos condes de Luna, en 1897- fue recogida, y editada posteriormente, en los documentos que los vecinos presentaron ante las Cortes. El libro es, todavía hoy, uno de los manuales que se utilizan en las facultades de Derecho para el estudio de la época medieval.Los viajes a Madrid -«en tercera, con los presidentes de las juntas»- le abrieron las puertas para intervenir como especialista en la política agraria (Instituto de Reforma) y en la elaboración de algunos decretos, como el de defensa de las comunidades de campesinos, «del que decían que lo habíamos copiado de Rusia, cuando en realidad eran sólo las ordenanzas de Formigones, una aldea de estas comarcas». La abolición del foro había coincidido con numerosos pleitos entre los pueblos y los grandes propietarios, que aspiraban a privatizar los puertos y los montes comunales, de cuyo aprovechamiento como pastos dependía la subsistencia de la mayor parte de las aldeas.

Flórez de Quiñones recuerda, con nostalgia, que «este tipo de pleitos no existe ya», y destaca que en su época «no se realizó la venta de ninguna propiedad comunal». La desaparición de gran parte de éstas a manos del propio Estado ha sido, según él, uno de los grandes errores políticos de las últimas décadas y la causa del abandono de muchos pequeños pueblos de montaña.

Por último, el homenaje al notario tendrá hoy un cierto aire folklórico, con el nombramiento de pastor mayor de los montes de Luna y Omaña,durante una romería que, en su última edición, llegó a congregar a más de 10.000 personas de las provincias de León y Asturias. El programa de actos incluye, como en años anteriores, la reunión del llamado concejo de pastores, intervenciones de grupos de danzas y un concurso de mastines, el perro de raza autóctona que todavía hoy guarda los rebaños de la amenaza del lobo en las montañas de León.

Oct 022013
 

sosaycarlosLa Federación de Concejos lleva a Bruselas la realidad de las pedanías ( Diario de León – 02/10/2013 )

La Federación Española de Concejos, que aglutina a las Federaciones de Entidades Locales Menores mayoritarias, ha llevado a Bruselas la realidad de las juntas vecinales en una visita en la que el secretario y asesor jurídico de la Federación, Carlos González-Antón, se reunió con el eurodiputado Francisco Sosa Wagner. Según señala la organización en una nota de prensa, la intención de la visita es hacer partícipe al eurodiputado leonés «de la preocupación de las entidades locales menores de España por las reformas legislativas que se están acometiendo en nuestro país y que pueden, en alguno de sus planteamientos actuales, contravenir la Carta Europea de Autonomía Local, al privar de personalidad jurídica o del carácter e entidad local a las entidades de ámbito inferior al municipal».

Durante el encuentro, González-Antón le pidió a Sosa Wagner que estudiase la posibilidad de que el Parlamento Europeo se pronunciase sobre la necesidad de fortalecer en toda Europa Administraciones locales de ámbito inferior al municipal «todos estos entes comparten el hecho de ser el primer escalón de los gobiernos locales».

Oct 012013
 
Sosa Wagner en Parlamento EuropeoLA FEDERACIÓN DE CONCEJOS DE ESPAÑA LLEVA A PARLAMENTO EUROPEO LA DEFENSA DE LAS ENTIDADES LOCALES MENORES
Traslada al Eurodiputado de UPyD Francisco Sosa Wagner las propuestas de la Federación de Concejos

La Federación de Concejos de España, que aglutina a las Federaciones de Entidades Locales Menores mayoritarias, ha visitado al Eurodiputado Francisco Sosa Wagner en Bruselas para hacerle partícipe de la preocupación de las Entidades Locales Menores de España por las reformas legislativas que se están acometiendo en nuestro país y que pueden, en alguno de sus planteamientos actuales, contravenir la Carta Europea de Autonomía Local, al privar de personalidad jurídica o del carácter e entidad local a las Entidades de ámbito inferior al municipal. Estas Administraciones públicas, tienen en su gran mayoría muchos siglos de existencia como auténticas Administraciones, titulares de importante patrimonio forestal y de competencias propias. Y lo que es más importante, muchas de ellas funcionan en un régimen de concejos, que son un modelo democracia directa que debe no sólo ser conservado sino potenciado.
El Secretario y Asesor Jurídico de la Federación de Concejos, Carlos González-Antón, le pidió al Catedrático y Eurodiputado Sosa Wagner, reconocido especialista en Derecho local, que estudiase la posibilidad de que el Parlamento Europeo se pronunciase sobre la necesidad de fortalecer en toda Europa Administraciones locales de ámbito inferior al municipal, pues aunque en los Estados miembros hay diferencias, todos estos entes comparten el hecho de ser el primer escalón de los gobiernos locales.

La Carta Europea de Autonomía Local, elaborada en el marco del Consejo de Europa ha sido ratificada por España en 1988 (BOE 24 de enero de 1989), y es tenida en cuenta por los distintos órganos de la Union Europea (en especial, por el Comité de las Regiones) y recogida en varias de sus Recomendaciones. Los principios de dicha Carta deberían alcanzar a las Entidades Locales Menores y el Parlamento Europeo podría recomendar a los Estados miembros a tener en cuenta los principios de dicha Carta, respetando la autonomía local de los entes locales menores.
En las fotos: Sosa Wagner y González-Antón en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas